La impresión digital, o DTG (Direct to Garment), funciona como una impresora de inyección de tinta: el diseño se deposita directamente sobre la tela, sin pantallas ni plantillas. Sus principales ventajas son:
- Gran precisión. Detalles finos, degradados e incluso fotos se reproducen con nitidez, algo difícil o costoso con otras técnicas.
- Colores ilimitados. Tanto si tu diseño tiene 2 como 20 colores, el coste no cambia: no hay que preparar una pantalla por color.
- Sin grandes costes de puesta en marcha. Es ideal para tiradas pequeñas y medianas, pruebas de diseño e incluso piezas únicas.
- Tacto suave. La tinta penetra en las fibras, lo que da un acabado agradable, sin efecto de grosor.
- Plazos cortos. Basta con enviar el archivo, útil para reaccionar rápido a un encargo.
Conviene conocer también sus límites. En tiradas muy grandes, la serigrafía suele salir más económica por prenda, y si buscas un acabado en relieve para un logotipo sencillo, el bordado es una gran alternativa. En nuestra página sobre técnicas de personalización puedes compararlas todas.
