El uso de poliéster en el uniforme de rugby no es casualidad. A diferencia de las fibras naturales, este tejido técnico no absorbe el agua, lo que evita que la prenda se vuelva pesada bajo la lluvia o por el sudor. Además, su resistencia a la tracción es fundamental en situaciones de contacto intenso. Marcas especializadas como Proact integran paneles elásticos y costuras reforzadas para maximizar esta durabilidad sin sacrificar la agilidad.

